Tema 6: Realización del derecho al desarrollo

March 16 - April 24, 1998
Palais des Nations, Geneva Señor presidente,

en primer lugar queremos poner de manifiesto nuestra preocupación ante lo que consideramos un ataque directo contra el derecho al desarrollo de ciertos países, llevado a cabo por países extranjeros mediante una política de restricciones económicas que, lejos de conseguir, los objetivos mayormente militares, comportan situaciones de hambre, falta de la asistencia sanitaria necesaria, malnutricion y otras situaciones que significan la violación de los derechos humanos básicos de la población civil. Los problemas que se plantean respecto de países como Ira o Cuba no deben solucionarse por estos medios totalmente contrarios al derecho humanitario y al derecho al desarrollo del que deberían gozar como cualquier otro país con todas las garantías.

Si bien, vemos con buenos ojos los últimos pasos dados por Estados Unidos en la apertura de estas restricciones sobre Cuba, también creemos que estas deben ir mas allá permitiendo el ejercicio de todos los derechos a su población por medio del levantamiento de los embargos que sufren.

Por otra parte, las ONGs que suscriben esta declaración han tenido en los últimos anos una posición muy clara y determinada en lo que se refiere al tema que hoy queremos exponer aquí de nuevo.

Aunque de tamaño son muy pequeñas, son tremendamente grandes cuando se trata de ser un serio obstáculo al desarrollo en mas de 60 países en el mundo. Las minas antipersonal no solo afectan las vidas de sus víctimas a nivel personal, sino que también afectan grandes áreas que se vuelven improductivas por culpa de la presencia de las minas.

Tal como ha dicho el CICR, además del impacto devastador que tienen en los individuos, las minas también tienen gravisimas consecuencias a nivel social y económico, especialmente en los países que están tratando de rehacerse después de haber sufrido un conflicto armado. La presencia de minas, o incluso la mera sospecha de dicha presencia, impide que la gente desplazada por el conflicto vuelva para cultivar los campos y saque provecho de la tierra. Así, granjas , pastos y otras áreas productoras de comida se vuelven inaccesibles y sus gentes, que una vez fueron autosuficientes y se abastecían de sus propios productos, ahora tienen que importar los alimentos básicos que necesitan y, de esta manera, al mismo tiempo, se ralentiza e incluso se para el proceso de desarrollo.

Además, las carreteras y vías ferroviarias minadas hacen que el movimiento de personas y mercancías sea extremadamente difícil, incluyendo la ayuda humanitaria y, por lo tanto, se cometen graves violaciones no solo del derecho al desarrollo sino de otros muchos derechos humanos básicos. Así, como ya es ampliamente sabido, los grupos mas vulnerables de la población, como por ejemplo los niños son los que resultan mayormente afectados.

Nos gustaría hacer mención aquí de un comentario hecho en la Segunda sesión del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Derecho al Desarrollo que tuvo lugar en Ginebra en Octubre del ano pasado y cito Los derecho humanos de las mujeres y los derechos de los niños tendrían que tener siempre la máxima prioridad en todos los derechos humanos y en el derecho al desarrollo.

Senos Presidente,

como los luchadores convencidos contra este artefacto diabólico, que somos, queremos compartir con este foro nuestra alegría por la firma del Tratado de Ottawa contra las minas antipersonal que, el diciembre pasado, reunió a 123 países para empezar el final de esta pesadilla, pero hay aun mucho trabajo por hacer, y las Naciones Unidas tienen que jugar un papel muy importante tanto en el contexto de la Conferencia por el Desarme como por ser su Secretario General el depositario del Convenio de Ottawa

Mediante la Resolución A/51/45S, en la Asamblea General de diciembre de 1996, 155 países pedían un tratado que prohibiera totalmente la minas antipersonal. Un año después, algunos de ellos firmaron dicho tratado, pero ahora tiene que ser ratificado por 40 países para que pueda entrar en vigor y este es el nuevo objetivo que hay que conseguir lo antes posible.

Además, es imprescindible que se intensifiquen los programas de limpieza de minas y asistencia a las víctimas por parte de los países que se han comprometido a ello con la firma del Tratado de Ottawa.

Señor presidente, algunos países, no solo no participaron del proceso de Ottawa ni firmaron el Tratado, demostrando a la comunidad internacional de esta manera que los intereses económicos y políticos son para ellos mas importantes que el derecho humanitario y el respecto por los derechos humanos, sino que además, ahora están intentando impedir que algunos estados firmantes apliquen el Tratado.

La presión que están haciendo los Estados Unidos sobre los países de la OTAN para que estos violen los artículos de la Convención tiene que ser denunciada y hay que enfrentarse a ella por medio de la unión y proveyendo a los países amenazados de la ayuda y los mecanismos necesarios por parte de los demás estados firmantes, tal como señala el Tratado.

La firma de un Tratado no es vinculante para el Estado que lo hace, pero el derecho internacional requiere que un estado firmante no haga nada que vaya « contra el objeto y el espíritu del mismo ». Cuando dicho tratado es sobre derecho humanitario, el fairplay y la ética internacional no permiten que un estado no firmante intente impedir que los otros violen las disposiciones del tratado.

En la reunión del Grupo Intergubernamental de Expertos antes citado, también se dijo que es necesaria la cooperación internacional con los países que la soliciten para hacer validos los esfuerzos nacionales dentro de su propia jurisdicción hacia la promoción y respeto de los derechos humanos y el desarrollo en las áreas donde ha habido distintas clases de conflictos.

Siendo esta la situación, recomendamos encarecidamente que, por un lado, los estados firmantes ratifiquen el tratado lo antes posible y no permitan que se les impida ejercen los derechos que, al firmarlo, han adquirido, ayudando así a que todos los países del mundo puedan ejercer su derecho al desarrollo.

También animamos a los países que aun no lo han hecho que entren a formar parte de esta nueva superpotencia (en palabras de la coordinadora de la ICBL) que ha conseguido la firma de un Convenio como este, y que esta formada por la sociedad civil y los gobiernos de muchos países grandes, medianos y pequeños que se han unido por la paz.

Por otra parte, queremos pedir a esta Comisión que tome las medidas necesarias para contemplar el problema de las minas como un verdadero obstáculo al desarrollo y trabaje conjuntamente con las misiones investigadores previstas en el Tratado de Ottawa para promocionar y controlar su aplicación ,así como para empezar la correspondiente investigación en el caso de que un estado parte este bajo sospecha de no respetar lo previsto en el Tratado.

Muchas gracias Señor Presidente.

Oral, Written or Summary: 
Meeting Year: 
1998
Meeting: 

co98

UN Commission on Human Right: Fifty-fourth Session
Meeting Name: 
UN Commission on Human Right: Fifty-fourth Session