March 16 - April 24, 1998
Palais des Nations, Geneva

Introducción

La situación de los derechos humanos ha empeorado considerablemente en la Región de los Grandes Lagos, particularmente en Burundi. En vista que se va a terminar la legislatura en junio 1998, la polarización y los diferentes endurecimientos de las posiciones están ya creando un clima de violencia que tendría que alarmar a la comunidad internacional.

En Rwanda, parece que se han dado algunos pasos por mejorar la situación de los derechos humanos, según el informe del Representante Especial, Sr. Michel Mussali. Pero en razón de la limitación de su mandato, creemos que la Comisión de derechos humanos no es suficientemente informada sobre la situación de los derechos humanos en el país. Anteriormente esta fue bien documentada en los informes del Relator Especial, Sr. Rene Degni-Segui cuyo mandato fue desafortunadamente anulado durante el 53 periodo de sesiones de la Comisión en 1997. Rwanda continua a vivir el trauma del genocidio de 1994 y las masacres continúan también.

Parece que haya una falta de cooperación generalizada y una tendencia en la dirección de una solución armada de los problemas. Parece también que las Naciones Unidas han perdido el control en la región y en efecto por muchos la ONU ha perdido una gran parte de su credibilidad. Algunos observadores afirman que el genocidio de los Hutus y de los Tutsis continua en la región. Por esto es importante que la comunidad internacional, actuando a través de la ONU, trate de nuevo seriamente esta situación y se responsabilice frente a las poblaciones de Burundi y de Rwanda.

La complejidad de los problemas en la región esta vinculada a otros factores como el continuo conflicto, la tragedia de miles de refugiados y la inseguridad de los Estados, las poblaciones y la economía. Nuestro documento examinara brevemente las origines y consecuencias de la situación, las mas recientes violaciones de los derechos humanos en Burundi y en Rwanda y finalmente presentaremos algunas recomendaciones a la atención de la 54esima sesión de la Comisión de los derechos humanos de la ONU.

Factores comunes en la región

Desde que la fuente del poder y de la legitimidad de los gobiernos no llega del pueblo, los regímenes en el poder tienen que utilizar una fuerte militarización por prevenir toda contestación. Los que detienen el poder arman también a jóvenes que obedecen sin saber lo que esta en juego a nivel político y económico, detrás de las diferencias étnicas. La lógica del genocidio y de los conflictos interetnicos continua a marcar la lucha por el poder y la dominación de uno sobre el otro.

En este contexto, los conflictos internos en la región de los Grandes Lagos son caracterizados por algunos factores que pueden también ser encontrados en otros sitios. Entre ellos :

  • El fenómeno de la impunidad permitió a diferentes regímenes en el poder de armar y entrenar jóvenes desempleados. Ellos devienen así miembros de milicias quien aterrorizan las poblaciones. Masacres políticos también de líderes gubernamentales, incluyendo Jefes de Estado, y masacres de poblaciones civiles se quedan impunes.
  • La subordinación de los derechos a los intereses políticos.
  • El asunto de los refugiados y el estado miserable en el que se encuentran.
  • Un sistema de múltiples partidos basado sobre la guerra sin algún programa político.
  • Una confrontación demagógica y un conflicto continuado entre los que quieren conquistar el poder y los que quieren mantenerse.
  • Una practica de exclusión en los sectores principales de la vida nacional : el ejercito y los servicios de seguridad, la educación primaria y secundaria, el hambre en algunas regiones, los programas de ajustamiento estructural del Banco Mundial quien limitan a los salarios y devalúan la moneda.
  • La influencia negativa de algunas políticas de las potencias mundiales en la región.

Desafío

Uno de los desafíos en la región consiste a constituir un consenso nacional sobre la fuente del poder y los fundamentos de la legitimidad de los agentes gubernamentales en la región. Es también importante garantizar un equilibrio de poder entre el Estado y el pueblo, garantizar constitucionalmente la protección de las minorías y de las mayorías étnicas, sociales, políticas y económicas y crear mecanismos de control a través de comisiones mixtas. Finalmente es urgente definir nuevamente el papel del ejercito cambiando la visión actual de seguridad y los servicios de administración locales y restituir a las poblaciones sus responsabilidades económicas.

Burundi

En Burundi, la situación de los derechos humanos se ha empeorado no obstante el discurso oficial que no permite investigaciones neutras y independientes en el terreno. Los campamentos de poblaciones que la comunidad internacional había criticado no han desaparecido. Parece que hay una política de reagrupar a la gente en nuevos sitios según una estrategia mas militare que según una preocupación humanitaria.

La actitud de algunos agentes locales y las operaciones militares reducen la población a un estado de esclavitud y pretenden rescates creando así un clima de terror. La población masculina tiene que escaparse y se han registrado algunos suicidios, hecho que es también un indicador de la gravedad de la situación.

Los que muestran algunos sígnales de independencia frente al régimen son legalmente molestados. Por ejemplo, el Presidente de la Asamblea Nacional no puede salir libremente del país.

Los informes de Amnesty International han relatado casos de detención arbitraria, de procesos no conformes a las normas internacionales, de tortura, de desapariciones y de ejecuciones sumarias. Sin embargo, en casos donde investigaciones independientes serian necesarias, el régimen en el poder no es abierto a encontrar maneras por alcanzar la verdad. Uno de estos trágicos acontecimientos tuvo lugar en el verano de 1997 cuando 600 personas fueron asesinadas en el conflicto en la zona norte occidental contando en las víctimas a rebeldes hutus rivales. Además el 1 de enero de 1998, se registraron violentos episodios cerca del aeropuerto de Bujumura después de ataques de grupos rebeldes. Estos hechos provocaron una fuerte respuesta armada de la parte del ejercito de Burundi. Mas de 300 civiles desarmados fueron asesinados, en la mayoría niños, mujeres y ancianos que no pudieron escapar. Se registraron también muertos entre el personal militar y los rebeldes. El 6 de enero de 1998 un otro incidente tuvo lugar en Muramvya donde el Centro Sanitario fue destruido y acerca de 87 civiles resultaron heridos.


Rwanda

La decisión de la Comisión de derechos humanos de anular el mandato del Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos en Rwanda, Sr. Rene Degny-Segui, y de substituirlo con un Representante Especial no fue positiva. Ha tenido repercusiones sobre la situación de los derechos humanos en el país y consentirá a otros regímenes de no tener que ponerse bajo el control de los mecanismos de derechos humanos de la ONU.

Mientras se reconoce que el régimen de Kigali cumplió pasos en reinstalar el sistema judiciario, este es pero en las manos de “amateurs”. El ejercito parece tener un papel al interno del poder judiciario planificando detenciones sin consultar las procuras . Además nos preguntamos si la justicia de Rwanda es capaz de juzgar de crímenes contra la humanidad cometidos por miembros del Ejercito Patriótico Rwandés (RPA). Parece también que los servicios de información del gobierno - que no tienen autoridad de detener según los acuerdos de paz de Arusha - aterrorizan la población y cumplen detenciones arbitrarias. Es también desafortunado que el Tribunal Penal Internacional sobre Rwanda se centre sobre las figuras principales del genocidio mientras que miles de personas inocentes se encuentran en prisión, algunas de ellas ya condenadas a la pena capital y otras mueren en razón de las condiciones miserables de las prisiones. Según los informes del Comité internacional de la Cruz Roja (CICR) acerca de 120,000 acusados esperan de ser juzgados.


Recomendaciones generales

Franciscans International en colaboración con los Dominicos recomiendan que la Comisión:

  • tome las medidas apropiadas por poner fin al conflicto generalizado que amenaza la ya precaria situación en toda la región,
  • continúe a apoyar los gobiernos del Burundi y de Rwanda al fin de crear en sus piases condiciones por asegurar los refugiados que desean regresar y a garantizar el regreso de los refugiados en condiciones de seguridad y dignidad,
  • ofrezca al Tribunal Penal Internacional los recursos humanos y materiales por que cumpla su misión de la manera la mas eficaz posible,
  • demande a los Estados que dan refugio a las personas buscadas por el Tribunal de enviarlos a las autoridades competentes por ser juzgados,
  • asista los gobiernos interesados a encontrar los responsables de todos las masacres y asesinatos al fin de romper el ciclo de impunidad y al mismo tiempo de respetar los derechos humanos y las libertades fundamentales evitando una justicia parcial.

Recomendaciones sobre Burundi

En lo que concierne Burundi, Franciscans International y los Dominicos recomiendan a la Comisión :
  • de condenar enérgicamente los mas recientes actos de violencia y de recordar a todas las partes en conflicto en Burundi sus obligaciones y responsabilidades bajo el derecho internacional humanitario y los derechos humanos,
  • de renovar el mandato del Relator Especial sobre Burundi, Sr. Paulo Sergio Pinheiro,
  • de demandar a las autoridades de Burundi de garantizar la libertad de movimiento al Presidente de la Asamblea Nacional de Burundi,
  • de demandar el cese de los hostigamiento contra los opositores políticos,
  • de tomar iniciativas concretas por alcanzar un alto al fuego lo mas pronto posible entre todas las partes al conflicto y empezar un verdadero dialogo sobre la natura de la organización política de la sociedad que se tiene que crear,
  • de invitar todos los actores internacionales interesados, en particular los de los países que en el pasado han tenido importantes responsabilidades históricas en la región, a empeñares a completar la mediación iniciada por Mwalimu Julius Nyerere y apoyar el prójimo encuentro en Arusha,
  • de invitar todos los países interesados a poner fin a la proliferación y a la venta de armas en la región y en particular en Burundi.

Recomendaciones sobre Rwanda

En lo que concierne Rwanda, Franciscans International y los Dominicos recomiendan:
  • que la Comisión reinstale el mandato del Relator Especial sobre Rwanda,
  • que las organizaciones internacionales y locales por la defensa de los derechos humanos puedan ir y observar libremente el respeto y la mejoría de las obligaciones relativas a los instrumentos internacionales de derechos humanos ratificados por Rwanda,
  • que el gobierno empiece un dialogo constructivo en vista de la reconciliación nacional de todas las partes,
  • que el sistema legal sea justo y que las personas acusadas gocen de un proceso justo,
  • que los refugiados que regresaron al país se vean garantizadas apropiadas medidas de reintegración y de protección.
Oral, Written or Summary: 
Meeting: 

co98

UN Commission on Human Right: Fifty-fourth Session
Meeting Year: 
1998
Meeting Name: 
UN Commission on Human Right: Fifty-fourth Session