Term 3(a): Gender(communication escrita)

Seguimiento de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social y del
vigésimo cuarto período extraordinario de sesiones de la
Asamblea General: tema prioritario: examen de la ulterior
aplicación de las decisiones de la Cumbre Mundial sobre
Desarrollo Social y los resultados del vigésimo cuarto período
extraordinario de sesiones de la Asamblea General


Declaración presentada por el Fondo Cristiano para la Infancia, la
Congregación de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor y las
Hermanas de la Misericordia de las Américas, organizaciones no
gubernamentales reconocidas como entidades de carácter consultivo
especial por el Consejo Económico y Social
; y la Fundación Friedrich
Ebert, organización no gubernamental que figura en la Lista

El Secretario General ha recibido la siguiente declaración, que se distribuye de conformidad con los párrafos 36 y 37 de la resolución 1996/31 del Consejo Económico y Social, de 25 de julio de 1996.

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Introducción

En calidad de organizaciones no gubernamentales internacionales, muchas de ellas afiliadas al Comité de organizaciones no gubernamentales para el desarrollo social, celebramos esta oportunidad de participar en el examen en 2005 de la aplica­ción de las decisiones de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social (Copenhague).

Cabe recordar que el compromiso No. 5 del consenso de Copenhague obliga a los gobiernos a respetar plenamente la dignidad humana y lograr la igualdad y la equidad entre hombres y mujeres en todos los ámbitos de la vida social. Además, el compromiso No. 1 incluido en la letra D también obliga a los gobiernos a promover la igualdad y la equidad para todos los hombres y mujeres. El compromiso No. 6 sobre educación universal y equitativa hace hincapié en la necesidad de dar priori-dad a la educación de las mujeres y niñas.

Por consiguiente, presentamos estas observaciones sobre la situación actual de su aplicación y diversas recomendaciones a los gobiernos con miras a fomentar el progreso necesario en estos asuntos.


Perspectiva general de las cuestiones de género

Nos complace reconocer que tras cumplirse diez años de la Cumbre de Copen­hague, la condición social y jurídica de la mujer ha avanzado en muchos países en lo relativo a tasas de mortalidad de lactantes, consumo de calorías, tasas de escolariza­ción, niveles de alfabetización, acceso a los servicios de salud y participación políti­ca. Logros concretos como la aceptación internacional de la violación como crimen de guerra y la promulgación de la resolución 1325 del Consejo de Seguridad son hitos importantes para las mujeres y niñas.

Lamentamos destacar, sin embargo, que “la igualdad y la equidad entre hom­bres y mujeres” son una realidad remota en todas las regiones del mundo. Se sigue privando de manera extrema y significativa a las mujeres y niñas de los derechos básicos y las prestaciones sociales. Además, se las excluye de formas esenciales de participación social y son las más vulnerables a sufrir estrés y privaciones. En algu­nas regiones, en especial en partes de África y Asia, las mujeres cuentan que se las considera carentes en absoluto de autonomía y dignidad, lo que configura la visión negativa que tienen de sí mismas y sus magras expectativas de futuro.


Desigualdades actuales entre los géneros

En un momento en que la globalización económica ha arraigado en la estructu­ra de las sociedades, las configuraciones económicas basadas en el género son clave en la privación de los derechos de la mujer. La pobreza sigue estando feminizada: las mujeres sufren de manera desproporcionada los efectos negativos de los modelos financieros internacionales, la liberalización del comercio y la privatización de los servicios sociales públicos y se ven más afectadas por la inestabilidad macroeconó­mica que los hombre

No sólo se priva a las mujeres, como grupo, de los beneficios de la globaliza­ción económica sino que la creciente brecha digital entre los géneros expone a mu­chas mujeres y niñas a un gran riesgo de quedar excluidas de beneficios tecnológi­cos que podrían permitirles alcanzar la estabilidad económica.

Las brechas sociales con respecto a la igualdad y la equidad entre los géneros persisten en formas crónicas de pobreza y violencia contra las mujeres y niñas en todo el mundo. El aumento de la demanda de mujeres y niñas víctimas de la trata para su explotación sexual, el aumento de la tasa de mujeres y niñas con VIH/SIDA y el padecimiento generalizado de mujeres y niñas en situaciones de conflicto y de control militar son manifestaciones alarmantes y cada vez más graves de la desi­gualdad entre los géneros. Las brechas sociales de esa índole se sustentan en la pre­ponderancia de estructuras patriarcales que siguen infravalorando a la mujer con respecto al hombre. Ello va en contra de los propios cimientos de los derechos hu­manos universales y el concepto de desarrollo centrado en las personas que resulta esencial para el desarrollo social. Es preciso someter las actitudes sociales a un examen y revisión críticos con apoyo de los gobiernos, aun cuando éstos promul­guen leyes y destinen recursos para asegurar la igualdad entre los géneros.

La consecución de la educación universal es uno de los ámbitos primordiales del examen de Copenhague. Numerosos estudios de las Naciones Unidas y el UNICEF han demostrado que la educación de las niñas es la manera más segura y rápida de lograr el progreso social y erradicar la pobreza. A pesar de programas co­mo la Iniciativa de las Naciones Unidas para la Educación de las Niñas y la Iniciati­va acelerada de Educación para Todos del Banco Mundial para acelerar la igualdad entre los géneros en la enseñanza primaria y secundaria, más de 70 países corren el riesgo de no lograr la paridad entre los géneros en la enseñanza a esos niveles pa­ra 20051. La enseñanza debe ser integral y de acceso universal como reafirmación de la dignidad humana.


Recomendaciones

Por consiguiente, a tenor de esos incumplimientos en su aplicación, y confor­me a los compromisos sostenidos contraídos por los gobiernos desde Copenhague, incluidos el examen de Beijing en 2000, el Consenso de Monterrey en 2002, la labor en curso del proceso de la Financiación para el Desarrollo y, claro está, las medidas para lograr los objetivos de desarrollo del Milenio, formulamos las siguientes reco­mendaciones de políticas para alcanzar la igualdad y la equidad entre los géneros.

Instamos a los gobiernos a:

  • Articular, con la participación activa de mujeres procedentes de todos los sec­tores de la sociedad, un compromiso para cambiar las estructuras patriarcales imperantes que sustentan las cuestiones mencionadas anteriormente. Los go­biernos deben firmar y aplicar todos los acuerdos internacionales relativos a la igualdad entre los géneros y dar a conocer, en todos los sectores de la vida na­cional, la prioridad de adoptar medidas encaminadas a lograr la igualdad entre los géneros.
  • Integrar una política coherente basada en la universalidad de los derechos hu­manos y la dignidad de las personas. La formulación de políticas debe basarse en consultas a los ciudadanos. Las políticas macroeconómicas y sociales deben contribuir conjuntamente a lograr la dignidad humana, la igualdad entre los géneros, la erradicación de la pobreza y el desarrollo sostenible. Cabe observar la importancia de que existan políticas ambientales sólidas que protejan los re­cursos naturales y proporcionen entornos limpios y seguros a las mujeres y sus familias para lograr un desarrollo centrado en las personas que fomente la igualdad entre los géneros y garantice la subsistencia de las generaciones futu­ras. Los valores rectores que giran fundamentalmente en torno a la liberaliza­ción y la privatización frenan el progreso social. Benefician a algunos países o grupos de la sociedad mientras excluyen o perjudican a otros, incluidas las mujeres como grupo. Los valores que orientan las políticas macroeconómicas hacia un desarrollo centrado en las personas y la justicia social precisan de una conducta y actos que beneficien a toda la sociedad.
  • Aplicar y evaluar las políticas actuales y las formuladas recientemente. Los objetivos concretos en los planes nacionales deben situar claramente al ser humano en el centro de los objetivos de desarrollo. El bienestar de las personas debe ser el indicador más fehaciente de progreso. Los principios y prioridades de la igualdad y la equidad entre los géneros (descritos en acuerdos internacio­nales de los que los gobiernos son signatarios) deben asegurar la asignación de recursos a esas prioridades, centrar la investigación para obtener datos desglo­sados y garantizar la participación de las mujeres en los ministerios guberna­mentales. Todas las políticas deben evaluarse periódicamente para determinar el progreso alcanzado con respecto a los objetivos previstos y la evaluación debe contar con la participación de las mujeres más afectadas por la desigual­dad entre los géneros.

Por último, afirmamos que las organizaciones no gubernamentales son interlo­cutores dispuestos a adoptar esas medidas para lograr la igualdad y la equidad entre los géneros y cuentan con conocimientos especializados y la determinación necesa­ria para prestar asistencia en la materia. Instamos a los gobiernos a que colaboren, sustancial y efectivamente, con las organizaciones no gubernamentales para lograr la igualdad y la equidad entre los géneros para el bien de toda la sociedad.

Esta declaración cuenta con el respaldo y el apoyo de las siguientes organiza­ciones no gubernamentales reconocidas como entidades de carácter consultivo por el Consejo Económico y Social:

Asociación Internacional de Caridades
Asociación Internacional de Escuelas de Servicio Social
Asociación Internacional Soroptimista
Coalición contra la Trata de Mujeres
Congregations of St. Joseph
Consejo Internacional de Mujeres Judías
Dominican Leadership Conference
Elizabeth Seton Federation

Familia Franciscana Internacional Federación Internacional de Centros Sociales Hermanas de Nuestra Señora de Namur International Presentation Association of the Sisters of the Presentation School Sisters of Notre Dame Sociedad de Médicos Misioneros Católicos VIVAT International Zonta Internacional


Oral, Written or Summary: 
Meeting Year: 
2005
Meeting: 

csocdev05

Commission for Social Development (43rd Session) 2005
Meeting Name: 
Commission for Social Development (43rd Session) 2005