Los Dominicos comparten la preocupación de la ONU por la situacion en Sri Lanka
La oficina de la Orden ante las Naciones Unidas se suma a la preocupación que este organismo ha expresado acerca del recrudecimiento del conflicto armado en Sri Lanka y que está provocando el desplazamiento forzado de miles de civiles.

La ONU expresó su preocupación por la escalada de las operaciones militares durante el fin de semana en Sri Lanka, donde todavía se estima que unos 50.000 civiles continúan atrapados entre el fuego cruzado de las fuerzas del gobierno y los Tigres de Liberación Tamil Eelam.
La Oficina de Coordinación de Ayuda Humanitaria dijo este lunes que fuentes creíbles en la zona de conflicto dieron cuenta del uso de armas pesadas.
Según esos datos, bombardeos de artillería hicieron blanco en un hospital temporal ubicado en el territorio de los enfrentamientos.
En el incidente habrían fallecido 60 pacientes y más de 80 personas resultado heridas.
OCHA agregó que hasta el momento más de 180.000 civiles abandonaron el área de conflicto en las últimas semanas, la mayoría se encuentran en refugios temporales.
Desde enero, el gobierno intensificó sus operativos militares al norte del país, concentrándolos en un reducido territorio dominado por los Tigres que reclaman un Estado independiente desde hace 25 años.
Las Naciones Unidas y el Gobierno de Sri Lanka solicitaron 50 millones de dólares en ayuda de emergencia para satisfacer las necesidades humanitarias de unos 250.000 civiles desplazados por el conflicto en el norte del país.
Un comunicado de la Oficina del Coordinador Residente en Colombo informa que crece continuamente el número de desplazados, mientras continúan los choques entre el ejército y el grupo rebelde Tigres Tamil Elam.
Desde el 20 de abril, las personas en los campamentos del gobierno han aumentado de 65.000 a 190.000, añade el texto.
En marzo el gobierno y la ONU pidieron 155 millones para prevenir la crisis. Menos de un tercio de la cantidad se ha financiado hasta el momento.
The United Nations remains concerned that military operations have continued over the past week in the conflict zone in northern Sri Lanka, where an estimated 50,000 people are trapped by fighting between Government forces and the Liberation Tigers of Tamil Eelam (LTTE), a spokesperson for the world body said.
"According to reports from those remaining inside the conflict zone, fighting has intensified with both light and heavy weapons being used," UN spokesperson Marie Okabe told reporters in New York, citing information from the Office for the Coordination of Humanitarian Affairs (OCHA).
According to OCHA, as of today, more than 188,000 people have crossed out of the conflict zone, with the vast majority accommodated in camps for internally displaced persons (IDPs) in Vavuniya. Over 186,000 are in camps, and some 1,700 wounded and their caregivers are in hospitals.
"There has been no report of displaced persons on their way to the camps since 27 April, although delays in confirming numbers mean that official counts lag behind realities on the ground," Ms. Okabe said.
Meanwhile, UN agencies are working to meet the basic needs of the arriving IDPs. The World Food Programme (WFP) has been able to accelerate food distribution in Vavuniya, and the Government of Sri Lanka has agreed that cooked meals should be provided at Omanthai screening point.
In Jaffna, response in the camps has been stepped up in the area of health, including the treatment of chicken pox, the provision of toilets, hygiene kits, temporary teaching space and supplementary food. In addition, work to protect civilians and to facilitate family reunifications is ongoing, the UN reported.